La nueva legislación de Utah sobre bicicletas eléctricas, conocida como la ley HB 381, entró en vigor este miércoles, generando implicaciones directas para los menores y adultos jóvenes que operan vehículos eléctricos.
Con el objetivo de incrementar la seguridad, la ley estipula que todos los usuarios de bicicletas eléctricas (e-bikes), monopatines eléctricos (e-scooters) y motocicletas eléctricas (e-motorcycles) menores de 21 años deben usar casco al transitar por las vías públicas de Utah.
Asimismo, la normativa establece una distinción técnica fundamental entre una bicicleta eléctrica y una motocicleta eléctrica, una diferencia crítica debido a que las motocicletas eléctricas requieren licencia y registro oficial.
Clasificaciones y especificaciones técnicas
Para ser considerada una bicicleta eléctrica, el vehículo debe poseer pedales funcionales, ser capaz de operar sin el uso del motor y no exceder una potencia de salida de 750 vatios. La ley las divide en tres categorías:
- Clase 1: Bicicletas únicamente con asistencia de pedal; el motor deja de asistir al alcanzar las 20 millas por hora (mph).
- Clase 2: Pueden propulsarse mediante pedaleo o acelerador, pero el motor debe dejar de asistir a las 20 mph.
- Clase 3: Únicamente con asistencia de pedal; el motor deja de asistir a las 28 mph. Los menores de 16 años tienen prohibido operar vehículos de esta clase.
El vehículo será clasificado como motocicleta eléctrica si su potencia supera los 750 vatios o si puede exceder las 20 mph utilizando únicamente el motor eléctrico.
Además, a partir de 2027, los usuarios de entre 8 y 15 años deberán completar un nuevo Certificado de Seguridad para Vehículos Eléctricos Personales para poder conducir sin supervisión de un adulto en vías públicas.
Perspectiva de las autoridades y datos de salud
Para las fuerzas del orden en Utah, estos cambios representan un avance necesario. El sargento Steven Brough, del Departamento de Policía de Provo, señaló que estos vehículos se han vuelto «extremadamente populares» en los últimos tres o cuatro años debido a su mayor accesibilidad, siendo las motocicletas eléctricas el mayor desafío.
Brough destacó que la nueva ley elimina el lenguaje confuso previo y permite mantenerse al día con la tecnología en evolución. «Estas bicicletas eléctricas son peligrosas. Van mucho más rápido de lo que yo solía ir en mi bicicleta de pedales», afirmó el sargento, advirtiendo que la falta de casco puede derivar en conmociones cerebrales graves.
Los datos estatales respaldan esta preocupación. Según el Departamento de Seguridad Pública de Utah (DPS), las salas de emergencia de Intermountain Health registraron un aumento del 66.7% en lesiones relacionadas con bicicletas eléctricas entre niños y adolescentes en 2025, atendiendo un total de 536 casos. El DPS informó que solo el 40% de esos pacientes portaba casco al momento del accidente.
Implementación y educación
El enfoque actual de las autoridades será la educación. El sargento Brough aclaró que su equipo no se dedicará a detener a menores para emitir multas de inmediato, sino a orientar a las familias sobre las nuevas reglas. Varios departamentos de policía del Valle de Utah han iniciado campañas en redes sociales para difundir la normativa.
Brandi McMillen, residente de Lehi y madre de adolescentes que utilizan estos vehículos, coincidió en que la ley facilita la labor de los padres al establecer una norma oficial. «A veces decimos ‘ponte el casco’, pero con la ley es más fácil decir: ‘es la ley y tienes que hacerlo'», comentó McMillen, subrayando que la seguridad comienza en el hogar y promueve el respeto a las normas de tránsito.